<educar en el desarrollo de la paciencia de los más pequeños supone un reto real y difícil. Por eso, precisamente, ¡seamos pacientes en conseguirlo!
Los adultos nos hemos acostumbrado a obtener muchas cosas de manera casi inmediata. Y con ello, nosotros mismos podemos ir perdiendo la capacidad para esperar y ser pacientes. Los niños viven también esta sensación de urgencia, lo cual forma en ellos ideas erróneas sobre el funcionamiento de las cosas o el tiempo que requieren.
Algo que nos puede ayudar es autoobservarnos en los momentos de espera delante de nuestros hijos, haciéndonos preguntas como: ¿nuestras palabras y gestos nos hacen parecer impacientes?, ¿consolamos la impaciencia de nuestros hijos dándoles inmediatamente lo que piden? Si la respuesta es que sí, darnos cuenta de ello nos ayudará a regularnos ocasionalmente, y también a darles buen ejemplo.
En caso de que el pequeño ya tenga dificultad para esperar y no tolere bien el aburrimiento, un buen ejercicio es ir demorando poco a poco el tiempo que tarda en conseguir su gratificación. No obstante, debemos saber que hasta que empiece a desarrollar la paciencia su comportamiento inicial podrá intensificarse y sernos especialmente molesto. Es en esos momentos en los que debemos mantenernos constantes en nuestra estrategia de espera (por ejemplo, si le hemos pedido que espere a terminar de cenar o a que lleguemos a casa).>>
Montserrat Erostarbe
Doctora en Psicología
Departamento de Neuropediatría
Clínica Universidad de Navarra
Colección Cuido mi mente, para peques de 3 a 5 años

Cuido mi mentees una nueva colección de cuentos que ayudarán a mayores y pequeños a entender, gestionar y afrontar los problemas del día a día. Con breves textos especialmente dirigidos a los niños para ayudarles a entender sus emociones, validarlas y trabajar en ellas.
En este título,¡Ya no me aburro!, Lola va a tener un hermanito y está superilusionada. Cuando sus papás van al hospital, se tiene que quedar a esperar con los abuelos y el tiempo pasa muuuuy lento. ¿Cuándo van a poder ir? ¿Ha nacido ya? ¡Qué aburrimiento es esperar y no hacer nada! Pero el abuelo tiene un supertruco para que el tiempo se pase volando... ¿cuál será?
